III Semana de la Ciencia, COMER SANO ES DIVERTIDO 20 de Febrero de 2018, 16:30-18:30

PROYECTO SOCIO EDUCATIVO PekeVi.  

“La  alimentación  en  la  infancia  constituye  los  cimientos  de  la  salud en la vida adulta”

¿Q es PekeVi?

Es un proyecto socio educativo desarrollado en el ámbito de la alimentación infantil y la  psicopedagogía cuya finalidad es fomentar hábitos alimenticios sanos y equilibrados desde la  más  tierna  infancia  para  satisfacer  las necesidades  nutricionales  de  los  más  pequeños, asegurar  un  crecimiento  y  desarrollo  adecuado  a  su  edad  evitar  posibles  trastornos  y enfermedades derivados de una mala alimentación.

Psicopedagógicamente hablando, la alimentación adquiere importancia dentro de todos  los  hábitos  del  desarrollo  humano,  tanto  a  nivel  personal  como  social.  La nutrición  de  los  primeros  seis  años  de  vida  de  los  niños  es fundamental  para determinar el desarrollo cognitivo del resto de su vida. No es un mito, es una realidad poco tomada en cuenta.

Cada día se le está dando más importancia a los programas de nutrición en las etapas tempranas de la vida para mejorar el desarrollo corporal e intelectual. Por ello, los padres deben tener exquisito cuidado en vigilar la alimentación de sus hijos desde el nacimiento.

¿Por qué surge PekeVi ?

La obesidad es una enfermedad muy frecuente. La OMS en su 57a Asamblea de 2004,señala que la obesidad se ha convertido en la pandemia del siglo XXI. Es la primera vez que se concede la categoría de epidemia a un proceso no infeccioso. Los Últimos datos de la Internacional Obesity Taskforce (IOTF) correspondiente a 2010 estiman que la obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas mundiales: 1.000 millones de adultos padecen sobrepeso y alrededor de 475 millones son obesos. Así mismo se estima que hasta 200 millones de niños en edad escolar tienen sobrepeso y 45 millones son obesos.

En los adultos esta bien establecido que el exceso de peso aumenta el riesgo de padecer dislipemia, hiperinsulinemia, hipertensión y arteriosclerosis, además de aumentar la mortalidad general (Krassas y Tzotzas, 2004; Freedman et al., 2010; Rodríguez-­‐Rodríguez  et al., 2009; WHO, 2012). Pero también en población infantil la presencia de obesidad se asocia con la de diversos factores de riesgo de enfermedad, como hiperinsulinemia, intolerancia a la glucosa, peor protección antioxidante, empeoramiento en diversos factores de riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, así  como con  el  desarrollo prematuro de  estas  alteraciones (Freedman  et  al.,  1999; Freedman  et  al.,  2008;  Heber,  2010;  Hetherington  y  Cecil, 2010;Kipping et al., 2008; Lobstein y Jackson-­‐Leach,  2006; López-­‐Sobaler  et al., 2007; Ortega et al., 2012; Rodríguez-­‐Rodríguez et al., 2011).

La presencia de obesidad en la infancia se asocia con mayor riesgo de sufrir exceso de peso en la etapa adulta, con las implicaciones sanitarias asociadas, siendo urgente  detectar  el  problema  y  resolverlo  en  etapas  precoces  de  la vida,  para conseguir un beneficio en la salud, y también para establecer y lograr un mantenimiento el peso correcto cuanto antes y para toda la vida (Lloyd et al, 2012).

Cabe destacar que existe en la población un grado importante de desconocimiento sobre lo que debe ser una alimentación sana y equilibrada y sobre las pautas más convenientes en control de peso (Ortega y López-­‐Sobaler, 2005; Rodríguez-­‐ Rodríguez et al., 2007) por lo que aumentar el conocimiento de la población respecto al concepto de dieta equilibrada (Ortega y Requejo, 2006) o en relación con las pautas más convenientes para lograr un buen control de peso corporal resulta un tema de interés prioritario.

Por otra parte, las intervenciones realizadas en las escuelas, mejorando la dieta y con programas de formación han demostrado su eficacia en la lucha contra el sobrepeso y obesidad infantil (Brown y Summerbell, 2009; PERSEO, 2009).

Desde el punto de vista psicopedagógico el hecho de una alimentación equilibrada durante la infancia conllevará un efecto positivo en su salud, así como en sus funciones cognitivas, emocionales y psicosociales, sobre todo en la atención, memoria, capacidad para aprender y en el rendimiento escolar.

Existen evidencias científicas que sugieren que cuanto más temprano empiece el niño a beneficiarse de programas de nutrición, mejor será su desarrollo cognitivo y conductual, su desarrollo físico y motor e incluso, algunos investigadores justifican una mejora en las habilidades y relaciones sociales. Algunos expertos van más allá y consideran que puede afectar directamente a la inteligencia.

Respecto a la desnutrición en la primera infancia los déficit de determinados nutrientes específicos podrían ser cruciales en el desarrollo futuro como por ejemplo la deficiencia de hierro estaría asociada con cambios en el comportamiento y retrasos en el desarrollo psicomotor, mientras que la insuficiencia de yodo estaría asociada con la reducción de la cognición y rendimiento escolar.

La  nutrición  en  el  período  prenatal  y  en  los  primeros  siete  años  de  la  vida  de  una persona es clave para el desarrollo de todo el organismo.

¿A quién va dirigido?

Pekevi es un programa dirigido a Niños/as, Padres, Madres, Tutores y todas aquellas personas relacionadas con la alimentación infantil o que tengan interés en aprender a elaborar y diseñar un menú equilibrado y saludable para los más pequeños.

Objetivos del programa

  • Dotar a los participantes de Formación Básica en Alimentación Infantil.
  • Enseñar a los participantes a Elaborar un Menú Sano y Equilibrado
  • Resolver las dudas que se planteen acerca de la alimentación en la infancia.
  • Crear una relación de confianza, colaboración y acuerdo entre las familias y los comedores escolares en materia de alimentación.
  • Para la consecución de los objetivos, proponemos celebrar un taller trimestral de carácter formativo, durante el cual realizaremos una actividad lúdica con la familias (padres/tutores) y los alumnos.

¿Cómo crear buenos hábitos alimenticios o intervenir para mejorarlos?

Nos  encontramos  en  una  época  en  que  frecuentemente  se  delega determinados aspectos de la educación de los niños a esferas diferentes a la familiar. Es importante recordar que es responsabilidad de los padres el inculcar buenos hábitos alimentarios en los niños.

Está en nuestras manos la salud de nuestros hijos, y por lo tanto, debemos dar ejemplo: enseñar a comer adecuadamente es una tarea que debemos realizar con responsabilidad, tiempo y dedicación, pero también de manera divertida y didáctica, para captar la atención y el apoyo de nuestros hijos.

Nunca es tarde para colaborar junto a ellos en la adopción de nuevas y mejores formas de alimentación, con pequeños pasos se pueden conseguir grandes logros. A continuación, tenemos algunas formas de ayudar a establecer buenos hábitos alimenticios a los niños/as.

Hemos de transmitir el mensaje educativo más importante: tener hábitos alimentarios sanos significa consumir una alimentación variada y equilibrada. Esto se consigue con una amplia variedad de alimentos, como muestra la pirámide de la alimentación. Por ello, con nuestros hijos debemos trabajar con la pirámide y su significado. Puede ser de manera tradicional o incluso existen juegos interactivos para ir completando la pirámide.

  • Comprar con  los  niños es  una  oportunidad  más  para  enseñarles  buenos hábitos.  En  el  supermercado,  podemos  enseñar  los  diferentes  tipos  de alimentos que se nos ofrece, y la responsabilidad y libertad que tenemos a la hora de elegir los mejores alimentos para nuestra salud.
  • Enseñar la importancia del momento de la comida con conceptos como los siguientes:
  1. Cómo y cuándo lavarnos las manos (antes y después de comer).
  2. El respeto por la cocina y sus peligros, ya que es de los principales lugares donde se producen accidentes domésticos.
  3. Los buenos modales en la mesa, aunque no se trata de seguir un protocolo estricto, sino de las normas básicas, como la importancia de comer despacio y con tranquilidad, no tirar la comida, levantarse solo cuando sea necesario…
  • Dejar que  los  niños  colaboren  en  la  elaboración  de  la  comida,  siempre teniendo las precauciones pertinentes en la cocina.
  • Hacer platos variados, huyendo de la monotonía. Incluir diferentes sabores, colores, texturas y consistencias en los platos, con el fin de estimular las ganas de comer de los niños. También podemos preparar platos y mesas divertidos. No olvidemos que la presentación de los platos es clave para que los niños acepten mejor los alimentos.
  • A la hora de comer, es muy importante utilizar materiales (sillas, vajilla, vasos y utensilios) que los niños puedan manejar cómodamente y no supongan ningún peligro para ellos.
  • Debemos tratar que los niños sean partícipes del momento de  la comida, invitándolos a poner la mesa, traer los alimentos, recoger y limpiar la mesa después de comer… Siempre evitando darles utensilios o tareas peligrosas.
  • Si suele haber tensiones durante las comidas, debemos ayudar a los niños a prepararse para comer, ofreciéndoles actividades que favorezcan la relajación.
  • Que los niños aprendan y se recreen con libros y vídeos instructivos sobre alimentación sana. Desde dibujos animados como Lazy Town a cuentos, películas…
  • Servir la comida en un ambiente atractivo y relajado: no hay que olvidar que la hora de comer debe ser lo más agradable y distendida posible. Convertir ese momento en  una  pelea,  en  motivos  de  discusión…  solo  acentuará  los problemas que existan respecto a la alimentación de los niños.
  • En la mesa, mantener una conversación tranquila y no forzada, tratando que los niños hablen de sus experiencias con los alimentos, como saben, cómo huelen, etc. En este sentido, la televisión es enemiga de la comunicación.
  • Nunca utilicemos los alimentos como premio o castigo, pues relacionarán la comida con un juego y no con necesidades de salud.
  • Tratar de observar y comprender la personalidad y las reacciones de los niños con los alimentos. No reflejemos en ellos nuestros gustos o aversiones, pues ellos pueden desarrollar gustos diferentes y hay que respetarlos.
  • Es conveniente servir porciones apropiadas: la porción para un niño no es la misma que la de un adulto, y si no les servimos platos en su justa medida podemos quitar espacio a otros alimentos necesarios.
  • Vivimos en una sociedad que puede potenciar desórdenes de la alimentación y obsesiones en la imagen corporal de nuestros hijos. Es nuestro deber colaborar en la  construcción  de  la  autoestima  de  los  pequeños  y  de  enseñar  la importancia de apreciar sus cualidades personales.

Como vemos, son muchas las perspectivas para enseñar buenos hábitos alimentarios a los niños. Todas tienen en común a los padres como responsables, guías y ejemplos y que la hora de la comida se convierte en un buen momento para compartir con la familia. Nunca es tarde para mejorar esos hábitos, para los mayores tampoco.

El Taller…

Tendrá una duración aproximada de 1 hora y 30 minutos. Estará estructurado en tres partes:

Primera parte. Formación (Gratuito)

  • Formación para padres, madres, tutores, profesores que lo deseen.
  • Se ofrecerá  una  charla  informativa  en  la  que  se  proporcionarán  nociones básicas sobre alimentación infantil para dotar a los participantes, de los conocimientos  necesarios para elaborar un menú equilibrado según las necesidades de los niños/as y su rango de edad.
  • Se tratarán cuestiones como la neofobia( rechazo a probar nuevos alimentos), normas, hábitos y conductas relacionados con la alimentación; niños “mal-­‐ comedores”, niños  selectivos, obesidad infantil, hipercolesterolemia infantil ,, interpretación del etiquetado, alergias e intolerancias alimentarias, productos alimenticios  infantiles  disponibles  en  el  mercado,  suplementación  en  la infancia, etc.
  • Según la disponibilidad del centro, se utilizaran presentaciones o proyecciones en power point, con imágenes ilustrativas para que resulte más ameno.
  • En función de la edad de los alumnos, estas charla podrán ser orientadas y adaptadas a ellos

Segunda parte. Consulta/ Mesa redonda .( Gratuito)

  • Seguidamente, las familias/alumnos  dispondrán  de  un  tiempo  para  realizar todas las preguntas que deseen.

Tercera parte. Actividad (Con cargo adicional )

  • Actividad dirigida para los participantes.
  • Se llevará a cabo una actividad junto con las familias y los alumnos relacionada con la alimentación. La finalidad de la misma es pasar un rato lúdico-­‐  educativo en el que los alimentos adquieran importancia.
  • La actividad se elaborará según el grupo de edad de los alumnos y para ello se contará con la opinión del centro y el profesorado si lo desean.
  • Entre las actividades propuestas se encuentran :
  1. Alternativas de desayunos y meriendas saludables ( pan de frutas, galletas de avena, macedonias y figuritas de frutas)
  2. Elaboración de masas saludables ( pan, pizza, etc) con distintos tipos de harinas.
  3. Introducción  a  la  cocina  internacional  :  conocer  la  cultura  de  otros países a través de su alimentación y descubrir nuevos alimentos muy interesantes desde el punto de vista nutricional.
  4. Alimentación y creatividad (expresión artística a través de la alimentación o uso de los alimentos como materias primas)